23 septiembre 2013

Caminaba...


... delante de mí...

Su larga melena rojiza se balanceaba con un movimiento que me pareció igual al de las olas que acarician la playa. Sus pasos eran relajados y tranquilos y se movía con la complacencia de saberse y sentirse bella.

No pude evitar una sonrisa, pero… él me vio sonreír.

Foto de Internet

Se puso a mi lado…

- Vaya… es que ahora te gustan las mujeres? -dijo con su tono de depredador cínico y seguro de sí mismo.


No, le contesté, simplemente me gusta  admirar la belleza…


No me respondió... quizá ni siquiera entendió lo que yo le decía...



http://temiromemiras.wordpress.com/

No hay comentarios:

Publicar un comentario